¡BIENVENIDA LA PRIMAVERA!

Oficialmente en el Hemisferio Norte a partir del día de hoy, comienza el equinoccio de primavera, estación del año comprendida entre el invierno y verano. En el Hemisferio Sur como resulta obvio comienza el otoño. La primavera llega a su máximo esplendor entre los meses de abril y mayo y es una estación que marca el reinicio del ciclo de la vida. La llegada de la primavera brinda esperanza, gratitud y renovamiento, no en vano en todas las culturas se festeja de manera simbólica para recordar al Sol, las flores, mariposas y pájaros.

Energéticamente la primavera es la estación propicia para exteriorizar nuestra energía, sirve para reafirmar nuestros votos, es la madre tierra quién nos regala la oportunidad de reiniciar con ideas claras y poner en práctica todo lo aprendido. De modo que podamos dar inicio a nuestros propósitos más trascendentes. En la Medicina Tradicional China la primavera está representada con el elemento madera, cuyo color es el verde. De igual manera a nivel físico este elemento rige los músculos, como estructuradores de nuestro árbol físico-corporal. Y el tejido de las uñas, como manifestaciones más externas de esa energía en nuestro cuerpo. Para la medicina china los órganos fundamentales como Higado y Vesícula Biliar se corresponden en este ciclo, con todas sus diferentes funciones dentro de un sistema que se encuentra interrelacionado con todo el cuerpo. Se afirma en ese sentido que la vista es esencial en este elemento, pues los Ojos, además de ser el “espejo del alma”, reflejan la salud de nuestro Hígado y Vesícula.

En la Medicina Tradicional Andina la interpretación de este ciclo está relacionada con el contexto geográfico y el comportamiento de las estaciones precedentes, pues la cadena montañosa andina se ubica en su máxima extensión en el Hemisferio Sur, pero por ser la confluencia de los cálidos vientos del este y los fríos vientos del oeste, la definición de primavera dentro de la cosmovisión andina es muy particular. Los microclimas creados son singulares en muchas zonas andinas. Cuando por ejemplo en la costa peruana el verano se encuentra en su máxima expresión en la zona andina es una estación típica de lluvias, motivo por el cual es considerada una época fría e invernal, luego de lo cual entre los meses de abril y junio el esplendor de los parajes andinos se convierte en un escenario sin igual por la llegada de la vegetación, las flores, los pájaros multicolores y la abundancia de agua. Esta estación en las zonas andinas varía en cuanto a zona geográfica, como hemos visto y todo hace suponer que la primavera se inicia al igual que en el hemisferio norte, pero por razones geopolíticas no se la considera de manera oficial.

Como quiera que sea, ¡bienvenida la primavera!. Es y será un ciclo de gran significado y simbolismo sagrado. Es la época típica del colibrí, su llegada nos anuncia que la vida se abre paso, que hay nuevas oportunidades y que el Sol sale para todos. La llegada del colibrí nos indica que hay que movernos en el sentido del orden cósmico, hay que nutrirnos de sus manjares y néctares, la naturaleza es sabia y nos brinda todos sus ofrendas sin excepción, lo cual nos merece gratitud y reciprocidad. Esto significa que aquello que nos otorga la madre tierra (pachamama) se debe restituir cuidando los ecosistemas y bósques, el agua y a nuestros hermanos las plantas y los animales. ¡Bienvenida la primavera!.

Arnaldo Quispe.

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