Por Takiruna
Recuerdo que alguna vez mi maestra Norma me dijo que si tenía las manos ocupadas seriá difícil que pueda coger nuevas cosas que salieran a mi encuentro y que si en cambio las tenía libres podría recibir lo que la vida me tenía reservado. Sin embargo, la lección no terminaría allí puesto que horas más tarde agregaría a esta metáfora: «Lo mismo pasa con nuestra mente, si tienes la mente llena será difícil que puedas aceptar aquellas cosas al margen de la razón. Muchos de los secretos de la vida se encuentran distantes de toda lógica, la mente llena es más dura que la corteza de un árbol y no admite cambios trascendentes. No hasta que por lo menos vivas una experiencia iniciática intensa y auténtica».
Fuente: www.takiruna.com
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