Icaroterapia en Occidente

LA ICAROTERAPIA EN OCCIDENTE

Por Arnaldo Quispe

La icaroterapia se define como un sistema holístico innovativo dentro de la medicina chamánica. Un sistema compuesto de técnicas, ritualística, cantos, danzas, masajes y arte chamánico, cuya finalidad en conjunto es brindar armonía, bienestar y salud de manera natural. La icaroterapia se basa en los conocimientos empíricos de los chamanes de la Amazonía peruana, que tradicionalmente vienen curando los problemas de salud y del alma con métodos autóctonos adaptados a la realidad geográfica y cultural, métodos que hoy pueden considerarse alternativos a la medicina occidental. La icaroterapia fue propuesta inicialmente inspirándose en los cantos chamánicos de la Amazonía, al cual los chamanes llaman “icaros”, estos cantos sagrados son las herramientas de poder que acompañan a los curanderos en su quehacer cotidiano y se usan como parte de una medicina ancestral que goza de una riqueza empírica incuestionable.

Icaroterapia para Occidente

La icaroterapia se adapta en occidente con una terminología simple y concreta, pues lo que se busca es crear con esta propuesta un puente cultural a fin de promover los recursos chamánicos de manera auténtica y directa, a fin de no desvirtuar o deteriorar el contexto chamánico del cual procede. La icaroterapia es una puerta al chamanismo amazónico, pues introduce la propuesta de medicina ancestral para conocimiento universal, intentando que su cosmovisión, proceder y tecnología se transmita sin cambios, modas o influencias externas.

Para empleos prácticos dentro de los esquemas holísticos contemporáneos la icaroterapia puede considerarse como sistema, método y técnica a la vez.

La icaroterapia como sistema

La icaroterapia es una propuesta curanderil empírica que funciona como sistema dinámico, en donde el esquema de la realidad interna y externa personal se encuentran en estrecha relación y correspondencia. Existe una interdependencia entre contexto, procesos, elementos y manifestaciones de la cosmovisión del chamán, estos se vinculan entre sí permitiendo que a partir de un elemento se logre influir en todo el sistema. El canto del chamán por ejemplo, altera la dinámica personal, mueve el esquema corporal, la mente y la energía, permitiendo restablecer el equilibrio necesario para lograr la curación.

Cuando el chamán canta, lo hace pensando que su canto influye en la persona total, esto supone una realidad holográfica, es decir, que a partir de un elemento se influye en la totalidad (de las partes al todo). La holografía chamánica es parte de un conocimiento empírico que el chamán maneja desde tiempos inmemoriales, este basa su proceder en su propia intuición, inspiración y entendimiento de la naturaleza interna de los fenómenos últimos. El chamán nos habla de las totalidades, del conjunto, no se limita a las ciencias, a la filosofía o a los esquemas, su tradición y experiencia paralela en los tratos con las fuerzas de la naturaleza y el mundo espiritual, hace que pueda tener un rol indispensable aún en las culturas autóctonas y occidentales modernas.

Para la teoría chamánica las fuerzas presentes que mueven interna y externamente a las personas se encuentran en estrecha relación, el cuerpo influye en la mente y la mente influye en el cuerpo, por ello la medicina chamánica procede con metodologías que intervienen desde ese principio sistémico. Para el chamán todo es importante y necesario, este no descuidaría algún componente interno o externo, pues sabe que un mínimo detalle puede ser fundamental para lograr los objetivos de una curación.

La icaroterapia puede definirse como un conjunto de instrumentos y técnicas chamánicas que permiten el logro de un propósito trascendente. Una de las herramientas fundamentales de uso común dentro del chamanismo es el canto chamánico, al cual en la Amazonía peruana llaman icaros. Mediante los icaros los chamanes inician y terminan sus sesiones de curación, estos sirven para dar contexto al ritual, las ceremonias, las plegarias, técnicas manuales, empleo de plantas sagradas y herramientas secretas.

El método chamánico apunta hacia un propósito trascendente, pues permite ir en armonía con las fuerzas de la vida, del bienestar y del amor. Para el chamán la vida misma y el universo se mueven por la naturaleza del amor. El amor es armonía entre los elementos, es equilibrio y salud, precisamente la falta de amor produce desarmonía, vacío y degenera el cuerpo y el alma. La enfermedad para el chamán es la falta de armonía y amor en la persona, por ello la finalidad propedéutica, preventiva y terapéutica del chamán será enseñar y restablecer la fuente del amor como experiencia humana necesaria, pues dentro de su creencia el amor cura devolviendo armonía y bienestar cuando este está ausente o dormido.

La enfermedad es una experiencia humana en donde la principal característica es la falta de armonía entre los elementos que componen la persona total. Siendo la persona más que la suma de las partes, entra en desequilibrio y se enferma gracias a la falta –precisamente- de armonía, y se manifiesta cuando algunos de sus elementos desarollan por su cuenta energía en exceso, dejando que otros manifiesten carencias, este desbalance produciría alteraciones en el sistema en general y concentración de bloqueos puntuales en algunas partes del cuerpo, cuya localización energética es de conocimiento de los chamanes.

La icaroterapia como técnica

La icaroterapia es método y técnica a la vez, el uso de la terminología dependerá del contexto en donde se practique. Como técnica representa un modo particular de mover la energía humana congruente con las otras técnicas y herramientas chamánicas. Dentro del contexto imprevisible del chamán, método y técnica pueden a llegar a ser lo mismo, se trata de un sistema flexible y movible, en donde el proceder está sujeto a cambios en la manera espontánea. El uso del ritual para curar por parte de los chamanes dentro de las sesiones curativas no pierde sentido a pesar de los cambios, conserva la potencialidad de la fuerza principal de curación: la intención.

La intención es una fuerza inmaterial de mucha potencia, pues es una herramienta en donde el chamán deposita sus energías, pensamientos y plegarias para curar. Es en la intención en donde se canalizan los pedidos hacia las fuerzas superiores. El chamán es más que un mero canal, pues intercede y hasta negocia cuando es necesario en términos de reciprocidad, con el mundo espiritual al cual ha tenido acceso a través de sus propios recursos: sueños, rituales, vivencias paranormales, visiones con plantas sagradas, estados de trance, videncia, técnicas adivinatorias, etc.

El ritual para curar sigue siendo ritual a pesar de los cambios que el chamán pueda introducir, si se quitaran o se agregaran elementos conocidos, de una curación a otra, ello va a depender de la intuición y tacto del curandero, pues su accionar no está sujeto a esquemas o modelos cerrados. El accionar del chamán responde a la naturaleza misma, es en el mundo espiritual en donde se reciben las indicaciones más importantes y el procedimiento para curar, las medidas a adoptar suelen variar de una persona a otra, aún así la ritualidad es sustancial en los procesos de sanación.

Lo que caracteriza la icaroterapia como técnica es la manera intuitiva de como se proponen las cosas, hay un toque imaginativo y creativo para lograr un objetivo o propósito. La creatividad es una fuerza humana en constante movimiento y dinamismo, este se renueva constantemente, sin embargo la creatividad suele ser útil cuando va en armonía con las fuerzas y energías de los elementos de la naturaleza que se mueven en el universo. El chamán tiene la capacidad intuitiva de proponer modos puntuales de accionar indispensables para las personas, en el momento y en el lugar preciso. Esa capacidad es un talento innato que caracteriza al auténtico chamán, pues constituye un pilar dentro de sus herramientas para curar.

El chamán habla de manera permanente con todas las fuerzas del contexto, se encuentra vinculado con el todo, con el sistema, es por ello que suele orientar sus pasos dependiendo del movimiento de los astros, por la misma razón que puede valerse de la lectura del agua, la tierra, las plantas y el mismo cuerpo, pues está convencido que los elementos de la naturaleza conocen los remedios y brindan los mejores consejos cuando se trata de restablecer la salud y bienestar.

Fuente: http://www.takiruna.com

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