Masa crítica y limpieza del camino andino (Parte 2)

COLUBRI

MASA CRÍTICA Y LIMPIEZA DEL CAMINO ANDINO (Parte 2)

Por Arnaldo Quispe

He puesto un colibrí para comenzar este segundo post con el objetivo de equilibrar y buscar reducir las cargas pesantes que hoy muchos ojos dirigen sobre el conocimiento y tradición espiritual andina, de manera explícita… luego que surgiera este espacio de “escándalo” de luchas de poder sin cuartel y denuncias por plagio de conocimiento y otras tantas acusaciones graves como abuso sexual, intrusismo terapéutico y hasta evasión fiscal. Debo decir además que no espero la solidaridad de nadie y si se trata de generar un debate sobre este capítulo oscuro de la tradición, que este se maneje de manera alturada y enfocado en los argumentos que vienen surgiendo del umbral por vox populi o propio mérito.

Me viene fuerte mencionar que muchas cosas que se dicen resuenan con el willay, willay, willay… esto es la parte de la tradición que corresponde a la voz de segunda mano, aquella que se transmite sin experiencia personal o que en un inicio cobra inusitada fuerza, pero que luego pierde intensidad por carecer de bases firmes y sostenibles en el tiempo. Como me imagino que los practicantes de la tradición andina conocen y manejan el RIMAY… es la capacidad que desarrollamos para trasmitir el lenguaje oral, esta capacidad viene caracterizada por un aprendizaje originario o auténtico, con una fuerte dosis de experiencia personal. Es decir en el Rimay enseñamos lo auténtico u originario, lo nuestro o aquello sobre lo cual en primer lugar se nos ha transmitido de manera directa y que luego digerimos y asimilamos hasta alcanzar madurar el tema en nosotros mismos, de este modo la palabra se transmite de manera que presenta una gran intencionalidad, sintonía, fuerza y la potencialidad de hacer fluir las vibraciones en una dirección que viaja en armonía con el kawsay, es decir la vida misma. Lo que sucede con el Willay por consiguiente nos llega como ya hemos dicho de una manera diferente, de segunda mano, sin experiencia personal, sin fuerza en el tiempo, en algo que se extingue y que luego va a abultar aún más el almacén de cosas inservibles o inútiles para nuestra vida. Con el willay nos convertimos en acumuladores compulsivos de espiritualidad… Con el Rimay por el contrario las personas establecen pactos y alianzas de manera auténtica, los cambios trascendentales se logran a este nivel en sintonía con otras capacidades humanas. En cambio con el Willay la palabra queda suspendido en el tiempo y normalmente cuando se realizan auténticas iniciaciones andinas se debe hasta limpiar.

Vayamos a ejemplos concretos… hace unos seis o siete años atrás, mucha gente venía y me pedía que les transmitiera los ritos Munay Ki, algo con lo cual no me he sentido jamás en sintonia, por el hecho que no representa un modelo que sienta en mis raíces que particularmente deba transmitir. Debo ser sincero a expensas de los numerosos amigos del Munay Ki que tengo, pero que al final hace alusión a un modelo ingeniosamente creado por el Dr. Villoldo para un mercado ávido o carente de experiencia espiritual y ajeno a las propias raíces andinas. Debo confesar que he recibido la iniciación de los supuestos ritos por parte de una “maestra” española, lo cual respeto en su integridad pero que no comparto ni siento identificación alguna con lo expuesto durante el aprendizaje. En este caso me alegra haber recibido la enseñanza Munay Ki, que desde luego me ha permitido darme cuenta de un claro ejemplo de Willay. Sin embargo el método con el paso del tiempo ha continuado evolucionando y al margen de su creador muchos practicantes se las ingenian en inventar nuevos ritos “supuestamente” de origen andino. Lo contrastante de la situación resulta que cuando un practicante de Munay Ki viaja al Cusco o establece contacto con paqos de las montañas andinas, nadie que sea coherente o sincero sabe o conoce de los ritos -salvo los bricheros que son personajes que inventan historias para engatusar a los turistas- por ser un invento del mercado espiritual moderno.

Curiosamente en la actualidad sucede lo mismo, numerosas personas me escriben y me solicitan que desean llevar o iniciarse con mi persona en los CÓDIGOS ANDINOS… con este capítulo sucede lo mismo… solo willay, willay y más willay… Sobre este tema ya he aclarado mi punto de vista y no tengo pelos en la lengua para afirmar que se trata de un nuevo e ingenioso invento de personajes que en un inicio fueron socios y que ahora son protagonistas de este escándalo de LUCHA DE PODER, EGO E INTERESES. Los códigos andinos son una propuesta que surgiera luego que se difundiera el documental HUMANO de Alan Stivelman en el año 2013, antes no había rastro de que se practicasen códigos en el mundo andino. En este caso este método de códigos no alcanza ni cinco años de antigüedad. Y nadie antes de acuerdo a las evidencias hablaba de estos supuestos códigos. Lo que sucede -como ya lo dijera antes- vivimos en un momento muy fundamental en donde esperamos algo nuevo e ingenioso que nos satisfaga o llene a nivel espiritual. El argumento que tratan los códigos se basan eso sí en principios dentro de la tradición andina. Estos principios son basilares de la tradición y se practican de manera originaria dentro de los círculos más genuinos, pero no a modo de una secuencia ingeniosa de códigos herméticos u ocultos. Por mi experiencia personal he logrado definir que se trata de un intento híbrido de alcanzar el cuarto nivel de la tradición Kawsay Puriy de una manera alternativa, pero aún así carece de las bases, elementos y sobre todo del linaje o panaca con lo cual todo conocimiento viene transmitido por un linaje demostrable, limpio o transparente en el tiempo. Más willay, willay, willay

Un tema que parece hilarante propio de nuestros tiempos es de la producción llamada “Videochamanismo“. Una tendencia moderna a figurar, al protagonismo y a inflar el ego a nivel estratosférico. De qué se trata en concreto… nótese en primer lugar que se crean escuelas a la velocidad de un rayo, escuelas por así decirlo solo por el nombre comercial, ya que ahora resulta que abundan las “escuelas andinas místicas” ahora los nombres quechuas pegan y son los elegidos o preferidos para las nuevas escuelas de conocimiento místico o chamánico. Todo un boom. En segundo lugar… resulta que si el alumno hoy recibe un conocimiento o iniciación, mañana lo cuelga en sus redes sociales o en videos de Youtube como propios… esto a la velocidad de un rayo también. Lo cual da prestigio y fama secundado por una numerosa cantidad de seguidores que agradecen los videos aduciendo y comentando que se trata de grandes maestros o gurús de esta nueva ingeniosa espiritualidad… INCREÍBLE PERO CIERTO, SIN EXPERIENCIA PERSONAL, PERO SOBRE TODO SIN ÉTICA… Esto se llama chamanismo del “copiar y pegar” y abunda en Internet al trasluz y complicidad incluso de programas televisivos de índole esotérico. “Hoy me enseñas querido maestro… mañana te copio y lo divulgo o lo que es peor lo enseño como propio“…. más willay, willay, willay

Un punto de aclaración lo merece esta suerte de nombramientos de títulos de sacerdocios andinos. Deben saber que me he topado en más de una oportunidad con supuestos sacerdotes o sacerdotizas pampamisayoc en el mundo entero, que luego de haber participado en un seminario de fin de semana o retiro intensivo con estos oscuros personajes del mundo espiritual moderno, afirman que se les ha nombrado como chamanes andinos del rango del pampamisayoc, incluso hoy se sabe que un importante personaje del mundo místico-esotérico conocido como el “JL” se le ha asignado el título de ALTOMISAYOC… algo tomado de los pelos… fuera de todo sentido común, pero que responde eso sí a una sola variable llamada “DON DINERO“. Es decir la venta de títulos nobles andinos al mejor postor, es decir a quién puede permitirse financiar los costosos seminarios o retiros de estos renombrados gurús andinos. Lo que la colectividad debe saber es que en el auténtico escenario andino nadie puede nombrar o dar un título de sacerdote de la manera como lo vienen haciendo estos inescrupulosos personajes. Ser Altomisayoc es decir el de la misa grande o mayor, solo corresponde a un designio que la propia madre tierra (pachamama) esta elige mediante un fenómeno sobrenatural, sobre todo con la caída de un rayo, el cual en primer lugar fulmina u otorga la muerte energética al iniciado, luego de lo cual recompone y confiere nuevamente la vida a fin que sea su portavoz en el plano terrenal. Esto solo lo puede conferir la propia PACHAMAMA, no es un rol que le compete a un humano o inclusive a un sumo sacerdote si fuera el caso.

Según lo anterior y en el sentido de esta lógica, ser pampamisayoc, (el de la mesa menor) va también por el terreno de lo sagrado. Pero en este capítulo es la persona la que siente la inclinación o vocación que le permite llevar los aprendizajes e iniciaciones como la tradición lo demanda. Son años los cuales se requieren para el aprendizaje de una y otras artes de la tradición andina. Solo para citar un ejemplo son siete años en promedio de entrega al aprendizaje y pruebas de paso en la montaña, las cuales van a ir superándose en la medida que el iniciado va alcanzando la fuerza necesaria para cada fase. Esto es normal en todas las culturas iniciáticas. Luego de este período se suceden otros siete años para alcanzar el rango o poder de llamar o empalmar con los APUS, que son los espíritus tutelares de las montañas y lugares sagrados. El auténtico Pampamisayoc es aquél modesto personaje con la capacidad de llamar a los apus y especialista eso sí de la ritualidad de la madre tierra. Para ser pampamisayoc no se trata de un título, no es ni humano ni ético hablar de esto ni autoreferirse como tal, por que en el auténtico mundo andino se trata de algo muy sagrado que merece respeto y valoración de linaje.

Bueno, con estos pequeños aportes voy a cerrar este capítulo y continuar con mi trabajo personal, quedando por entendido que no soy testigo mudo ni complice de cuanto está sucediendo. Agradezco la paciencia con la cual las personas leen los artículos y los comentarios alturados que vienen reproduciéndose por los canales apropiados. Solo me despido indicando que nunca es tarde para remediar o corregir el camino, sobre todo hago un llamado a los más jóvenes “iniciados”, que asuman el control de sus propias vidas y que si se trata de realizar experiencias iniciáticas auténticas se dirijan con ancianos de conocimiento y maestros de la tradición espiritual andina que se encuentran al margen del escándalo y la publicidad mediática. Muchas gracias de SULPAYKI.

Fuente: http://www.takiruna.com

Lee la primera parte… LINK.

Nota final: si deseas trasmitir este post o cualquier post de mi página, lo puedes hacer sin previa autorización, pero siempre y cuando no se altere ni el título ni el contenido del mismo. De igual modo si lo haces procura como es correcto mencionar la fuente, en este caso mi página, pues soy el autor intelectual y puedo dar la cara por cuanto digo y hago. Gracias.

María Apaza, el retorno de la curandera

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MARIA APAZA, EL RETORNO DE LA CURANDERA

Por Arnaldo Quispe

Era un encuentro especial con María Apaza y era necesario preparar el terreno para ir a verla…

Maria Apaza a sus casi 88 años es la última descendiente de un linaje de curanderos andinos casi en extinción, ostenta el grado de Altomisayoc de las comunidades de la nación Q’ero.

Altomisayoc es un título casi inutilizado y hasta olvidado dentro de la tradición espiritual andina, que hace referencia a aquél (hombre o mujer) que ha sido elegido por la propia Pachamama para que lleve su propia voz y puedan ejercer como intermediarios con el mundo de los espíritus. La elección del Altomisayoc -que escapa al propio alcance humano- se realiza tradicionalmente con la caída de un rayo de manera fortuita. El iniciado que sobrevive a este acontecimiento tendrá un período de tiempo para decidir si aceptar o no este designio de la madre naturaleza, período luego del cual en el caso que opte por asumir este rol, tendrá que someterse igualmente al aprendizaje de la ritualidad andina y las pruebas de paso como si se tratara de cualquier otro sacerdote andino.

Para tomar contacto con María Apaza, por lo que ella es y lo que representa se necesita una gran apertura de la mente y del corazón. La energía primordial que corresponde en este caso es al poder del Munay, es decir la fuerza del amor y del corazón. La conexión con María Apaza se logra mejor a partir de la simplicidad y de despojar al ego de cuanta carga uno acumula para sentirse mejor. Con ella el contacto es muy sutil, de gran sensibilidad con lo cual uno logra recargar su propio burbuja con el samiy esencial de la Pachamama.

María Apaza parece haberse olvidado de las inclemencias del paso de los años y se presenta entre nosotros los mortales como un ser jovial, tan llena de vida como si se tratara de una niña. Ella nos deleita con su presencia, para sorpresa de todos todavía canta, baila y salta al ritmo de la música andina amenizada por la elegante flauta de su hijo Manuel.

Según el mensaje de mis apus, ella es como la misma Pachamama, destinada a entrar al mundo de los apus, a habitar perennemente entre las montañas como guía espiritual de su pueblo y de muchas personas a quienes ha curado y enseñado las artes curativas andinas. Ella presenta y lleva consigo el poder de cada elemento de la madre tierra, utiliza su poder a libre albedrío cuando hay mayor necesidad en uno u otro aspecto, sobre todo a quienes siente intuitivamente que debe atender.

En una tierra llena de espacios y momentos me considero un privilegiado por haber compartido un momento en la vida de María Apaza, por haber danzado con esta mujer medicina con música de viento de la Pachamama. Estos pequeños momentos e instantes de luz los conservaré dentro de mi propio almacén de grandes experiencias personales. Sulpayki María Apaza.

Fuente: http://www.takiruna.com

Mitos modernos acerca de la mesa curanderil andina

mesa-ceremonialMITOS MODERNOS ACERCA DE LA MESA CURANDERIL ANDINA

Por Arnaldo Quispe

La mesa andina es una herramienta de uso común dentro del escenario andino, ella consiste en disponer esencialmente de un espacio sagrado y viene a ser el núcleo (qosqo del qosqo o centro del centro) dentro de los trabajos ceremoniales y curación que el curandero o paqo realiza. Las mesas andinas varían dependiendo de valores regionales, locales y también por las diferentes escuelas místicas existentes. Una mesa piurana en la costa norte del Perú se realizará agrupando elementos que la mesa andina no presenta, por ejemplo la presencia de talismanes, cruces, espadas, estatuillas e imágenes de Cristos y santos, etc. Para otros curanderos de la costa peruana, la mesa será toda una habitación con objetos de poder y protección sin los cuales no sería ventajoso trabajar. En la selva peruana algunos curanderos mestizos utilizan una mesa propiamente dicha (tabla de madera) con sus objetos de poder que por lo general son piedras, perfumes, grasas de animales y aceites de vegetales para sobar el cuerpo, plantas sagradas, tabaco, etc.

La mesa andina al cual vamos a hacer referencia en este artículo trata de la mesa común para el curanderismo del sur peruano, al cual se le llama de igual modo mesa, misa o “misha” y que por lo general es portátil o de fácil transporte, debido a que se compone de un manto simple que presenta motivos andinos al cual se le llama mastana, mestana o unkhuna. Una característica esencial de este tipo de mesa es que el manto utilizado se encuentra cosido por los laterales de dos mitades semejantes, como si se tratara de un espejo, siendo el resultado final un solo manto ancho y rectangular, casi de tamaño cuadrado.  La envoltura del manto con sus objetos en el interior conforma un “paquete” chamánico de amplio uso dentro de las regiones de Cusco, Ayacucho y Puno. Este paquete por lo general viene sellado o fijado por una faja andina llamada chumpi formando una cruz por ambos lados de la mesa. Se utilizan también las watanas hechas de semillas pini. Completa el aspecto exterior el empleo de dos pequeñas campanas que van a representan el lado femenino y el masculino del mundo cosmogónico andino.

En el interior de la mesa se suele utilizar un set de objetos personales para la práctica chamánica o de curación, objetos que al formar parte de la mesa vienen a llamarse “khuyas”. Los más utilizados son piedras sagradas heredadas del linaje familiar como conopas, chumpis y otras piedras mágicas consagradas por chamanes o durante ceremonias ancestrales. Las khuyas son también talismanes, cuarzos, obsidianas, pirámides, objetos de la suerte, fotos, péndulos, semillas wayruros, perfumes, piezas de madera o pequeños instrumentos musicales. Todos estos objetos son de uso personal para su portador y solo tienen sentido si se saben usar como parte de los recursos de los rituales de curación. Con estos elementos a disposición la mesa representa un espacio sagrado o área de trabajo del paqo curandero, el cual asume el carácter de sagrado (waca) y que va servir de puente para con sus aliados espirituales, a las cuales se va a invitar para que acompañen y bendigan los rituales a realizar.

El paqo andino casi siempre se encuentra acompañado de su mesa personal. La lleva a todas partes aún si no realiza ningún trabajo espiritual. Esta es una costumbre que da forma a la creencia que la mesa vive y debe ver y respirar como si se tratase de un elemento vivo, porque en primera instancia se piensa que este núcleo posee la vitalidad de la propia pachamama. Una fuerza extraordinaria que vive conformando dinámicas sutiles, secretas, mágicas y sincronicas que ayudan al buen desarrollo social y salud del ayllu de pertenencia y comunidad pluriecológica en general.

MITOS MODERNOS ACERCA DE LA MESA ANDINA

Este artículo es una iniciativa que da respuesta a innumerables inquietudes sobre esta temática, que llegan por medio de las redes sociales. Muchas de las preguntas que llegan por medio de los emails de contactos y seguidores han sido clasificados por grupos y clasificados en un total de diez mitos. Esto ha permitido simplificar muchas respuestas y acercar las ideas que quedan sueltas lo más cercano a la realidad.

MITO 1: “PARA LA CONSTRUCCIÓN DE LA MESA ANDINA SE NECESITAN TRES MANTAS ASÍ COMO SE MUESTRA EN EL VIDEO”. Esto es muy nuevo dentro del chamanismo andino. Aunque sea muy atractivo para el video-chamanismo, carece de sustento material u oral, ya que no se registran evidencias en ninguna parte que se usen tres mantas interpuestas entre sí para generar el espacio sagrado. Como resulta común cuando una práctica no puede ser sustentada se recurre a afirmar que presenta una procedencia secreta y sus sostenedores se convierten en transmisores únicos de estos secretos. Algo que es contradictorio con la cosmovisión andina que no presenta un carácter ocultista. Lo cierto es que para la construcción de la mesa o misa no se requieren los tres mantos, es más no se requiere que los mantos sean andinos, pudiendo este aspecto ser completado por mantos locales que se consagran por igual durante las ceremonias. Lo esencial es que tengan correspondencia con este tipo de trabajo ceremonial, pudiendo eso sí corresponder con un único manto sagrado al cual se le va a llamar manto ceremonial, que va a ser de uso exclusivo para las ceremonias y para los trabajos con la mesa andina.

MITO 2. “LA MESA Y EL DESPACHO SON LA MISMA COSA”. Mesa y despacho son prácticas que se relacionan entre sí, pero que no presentan el mismo significado. Hoy se confunden estas prácticas como si se tratase de la misma cosa, algo muy lejano de la realidad. La mesa es un recurso básicamente del curanderismo tradicional, que si se tratara de hacer una semejanza con la medicina alopática este recurso correspondería a la función del cabás o maletín del médico de cabecera, debido a que los recursos de la mesa portátil son objetos de curación que pueden ser empleados en todo momento, tanto en casos de rutina o emergencia por parte del curandero o paqo. El despacho es una ceremonia especial que tiene diferentes nombres en el mundo andino: pago, oferta, pagapu, haywariska, corpachada, etc. cuya función principal es crear una alianza de reciprocidad y agradecimiento con los apus y la pachamama como ordenadores del universo cosmogónico andino. El despacho es un momento único celebratorio que propicia la sanación individual y colectiva de los miembros de una comunidad. Despacho y mesa comparten muchas veces el mismo espacio sagrado y hasta los mantos suelen ser los mismos, pero lo que diferencia estas prácticas es la función ceremonial y uso especializado por parte del paqo o curandero tradicional.

MITO 3. “CUALQUIER PERSONA PUEDE PRACTICAR UN DESPACHO ANDINO”. Sobre este tema sagrado y ceremonial de la ofrenda del despacho, es importante dar a conocer que en el mundo andino se tiene mucho respeto al trabajo que realizan los paqos o curanderos que van a mediar con instancias omnipresentes como apus, ñawpas, achachilas o la misma pachamama. Las personas que practican estas ceremonias vienen precedidas por largos años de iniciación y experiencia auténtica con el contexto cosmogónico andino, caracterizadas por pasajes y pruebas iniciáticas de diferente índole ceremonial. Los despachos son ceremonias especializadas para llamar las fuerzas de los apus y de los elementos de la pachamama, en el mundo andino se considera como factor fundamental y evidencia la fuerza del paqo o curandero para precísamente invocar y permitir la ayuda de los grandes aliados. Esta es la razón por la que en primer lugar toda persona que desee trabajar con despachos tenga que desarrollar primero todas sus capacidades y apertura de canales para servir de puente propiciador con el mundo sutil. En el movimiento moderno de video-chamanismo se promueve que todo el mundo puede practicar y hacer despachos como si se tratara de un simple juego en donde hay que manipular o mover los elementos al libre albedrio. Ciertamente las personas tienen amplia libertad de elegir o decidir sobre estos aspectos, por lo que eso sí se recomienda preparación y práctica auténtica consecuente a una tradición espiritual andina que exige años de estudio, entrenamiento y conocimiento preciso.

MITO 4. “PARA LA MESA ANDINA SE REQUIEREN SOLO MANTAS DE ORIGEN Q’ERO”. Los mantos o mastanas de la textilería de la nación Q’ero se caracterizan por su originalidad, belleza y simbolismo, seguramente son las más indicadas para el tipo de trabajo que requiere la mesa ceremonial, sobre todo si se trata de la mesa portátil. Aún considerando este preámbulo los mantos y mastanas Q’ero no son un requisito esencial para la composición de la mesa, elemento que puede ser reemplazado por una manta, tela o tapete de cualquier origen o etnia. Para la cosmovisión andina sería incongruente crear aspectos de exclusividad, debido a que el mundo cosmogónico andino es paritario y holístico, por lo que un mismo elemento se representa en otros y en el mejor de los casos un elemento asume el rol de otro. Esto aplicado a la práctica de la mesa permite que podamos emplear y adaptar ciertos elementos como si se trataran de elementos originarios. Esta situación de los mantos Q’ero está propiciando su masificación comercial y la venta desproporcionada a precios sumamente elevados, que contradicen la mística andina.

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Objetos khuyas de la mesa
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Mesa en Machupicchu
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Mesa típica del norte peruano

MITO 5. “PARA PRACTICAR LA MESA ANDINA SE REQUIERE SER PAMPAMISAYOC”. El pampamisayoc es una categoría de curanderismo dentro del chamanismo andino que se caracteriza por la función ritual y mediación con ciertos elementos de la naturaleza. El pampamisayoc es típicamente un oficiante de la ritualística andina, sobre todo aquella que tiene que ver con la conexión e intercambio con la madre tierra, maneja los principios andinos con propiedad sobre todo cuando se trata del ayni como principio supremo. Una de sus funciones es la de manejar la ritualística de la mesa o misa andina, la cual conoce por generaciones y le es heredada desde el seno familiar. Sin embargo hay otras categorías de chamanes los cuales manejan y conocen el trabajo de la mesa a la perfección tales como los paqos andinos sean estos de tercer o cuarto nivel de conciencia. Así mismo, la mesa andina viene siendo empleada por categorías de curanderos y yatiris para sus trabajos curanderiles con amplio espectro de conocimiento. La mesa andina entonces no es una exclusividad de los sacerdotes pampamisayoc.

MITO 6. “PARA PRACTICAR LA MESA ANDINA NECESITO SABER NUMEROLOGÍA”. Hoy gracias al video-chamanismo esto ha sido introducido a fin de potenciar la mesa andina de acuerdo a modelos no autóctonos. La numerología es un arte milenario presente en todas las culturas de la humanidad, la cultura andina no es la excepción permitiendo el ordenamiento del universo cosmogónico desde la unidad, la paridad y el mundo paritario compartido o tawantin, de allí que la numerología andina encuentre mayor sustento en el simbolismo de la chakana y arquitectura Inca. Por la moda del video-chamanismo sin embargo, se vienen introduciendo conceptos poco auténticos para la cultura andina, sobre todo con el intento de manipularla al modo occidental.

MITO 7. “LA MESA ANDINA SOLO LO PRACTICAN LOS CHAMANES Q’ERO”. La mesa andina no solo es practicada por los chamanes de origen Q’ero, sino que representa un recurso ampliamente difundido entre el chamanismo de cada región geográfica. Este recurso etnomedicinal se emplea en todo el horizonte panandino y cada contexto lo ha adaptado de acuerdo a sus propias ideosincracias. En el norte peruano el sincretismo religioso se halla presente de manera singular, con presencia de cruces, espadas, santos, iconos, etc. dentro de la mesa. Entre los yatiris aymaras la mesa de difuntos o mast’aku es un recurso en el cual se hallan presentes todos los elementos que fueron del agrado de los ancestros: vegetales, dulces, comidas, wawas y bebidas. La mesa portátil andina del Cusco es un elemento ampliamente extendido entre las comunidades altoandinas de todas las provincias sin excepción.

MITO 8. “PARA SER SACERDOTE PAMPAMISAYOC SOLO SE REQUIERE DE PARTICIPAR DE UN CURSO O SEMINARIO”. Me parece que este mito puede llegar a ser resuelto solo con el sentido común. Como ya se ha afirmado el pampamisayoc es una figura sacerdotal que exige –por lo menos en el mundo andino- de años de camino iniciático, entrenamiento, conocimiento y pruebas de pasaje que van a ir afirmando al nuevo elegido para representar a la panaca familiar y ser un guardian del bienestar de la comunidad. Un pampamisayoc es un especialista de la ritualidad de la madre tierra, esto implica desarrollar la fuerza de ser mediador e invocar a los espíritus de las montañas tutelares a fin que sean estos con su poder mágico, los que confieran salud y bienestar a las comunidades. El arte del pampamisayoc en el mundo altoandino exige dominar ampliamente el lenguaje de las plantas y hierbas, el oráculo de las hojas de coca u otros métodos adivinatorios. Con todos estos elementos es difícil suponer que este título de sacerdote pueda ser obtenido dentro del marco de un curso o seminario intensivo, lo cual es propio de las corrientes de video-chamanismo y nueva era para los cuales no existe la palabra prudencia o respeto hacia lo sagrado.

MITO 9. “EL RITUAL DE LA MESA ANDINA SOLO LO ENSEÑAN LOS Q’ERO”. Sobre este tema ya se ha insistido ampliamente en este mismo post, que en modo particular se encuentra asociado a otros mitos que le confieren a los sacedotes Q’ero la suerte de ser omnipresentes y tener la omnipotestad de hacer de todo sin un marco de sentido común. Los causantes de esta estrategia manipulatoria del chamanismo Q’ero hoy afirman por ejemplo, que los Q’ero son especialistas en plantas sagradas como la ayahuasca y la wachuma, algo que se encuentra fuera de la realidad debido a que dentro de las comunidades no se eucentra ningún sustento material ni oral, que afirme que se usen plantas de estos géneros desde tiempos remotos. Las plantas sagradas son una novedad para las comunidades Q’ero y algunos de sus más jóvenes chamanes son objeto de manipulación al incorporar en las ciudades rituales que antes le eran ajenos, por la sola voluntad de encauzar más clientes y sorprender a propios y extraños. La mesa andina es una especialidad de los sacerdotes pampamisayoc, sean estos Q’ero o no y además es patrimonio de paqos, curanderos y yatiris que celebran y manejan la mesa andina desde tiempos ancestrales.

MITO 10. “LOS CHAMANES Q’ERO PROMUEVEN EL “VIDEOCHAMANISMO”. Lo que debe quedar claro en este post es que los chamanes Q’ero vienen siendo manipulados por neochamanes occidentales carentes de todo tipo de escrúpulos, son estos los que suelen aparecen en primer plano en los materiales del video-chamanismo, haciéndose ver como grandes maestros y gurus del chamanismo Q’ero y andino. Este movimiento de video-chamanismo es una moda que viene confundiendo a mucha gente occidental y quienes se dejan sorprender por esta moda aceptan el hecho de creer cuanto observan a través de la producción audiovisual que se presenta como muy atractiva y estratégica. No son los Q’ero a propiciar este movimiento de video-chamanismo, como repito son algunos pocos occidentales de hablahispana, que han visto en los Q’ero un nicho de mercado y oportunidad de negocio redondo, motivo por el cual se encuentran desarrollando una carrera de éxito acelerada y contrareloj.

Me asumo como en otras oportunidades la responsabilidad de cuanto he escrito y las ideas que expreso en el presente post, las cuales deben ser consideradas como apreciaciones personales en función a casi tres décadas de participar dentro de las esferas del chamanismo andino. En cada aspecto de los mitos la lucha contra el plagio de conocimientos es evidente, pero se basa en un factor meramente intelectual, para lo cual considero como foro abierto la exposición de hechos y la lucha continua a favor de la veracidad de los presentes argumentos. Si hay respuestas a las presentes consideraciones que sean dentro de los límites de la cordura y el respeto por la opinión pública que al final de cuentas será quién tenga la última palabra. Muchas gracias.

Fuente: http://www.takiruna.com

¿Porqué nuestros retiros NO son masivos?

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¿PORQUÉ NUESTROS RETIROS NO SON MASIVOS?

Por Arnaldo Quispe

Esta pregunta surge debido a que los destinos que tomamos para realizar nuestros retiros se tratan de rutas alternativas, culturales y místicas. Si de lo que se trata es de responder la pregunta que titula este post en dos palabras, me parece que la respuesta más pertinente es que no nos dedicamos al turismo tradicional, por lo menos no visto desde la óptica de turismo comercial o de masas, por este motivo nuestros eventos no son masivos.

Muchas de las personas que nos contactan por ejemplo presentan enormes expectativas de recorrer en tiempo record los principales atractivos turísticos o ruinas arqueológicas del Cusco, Machupicchu o el Lago Titicaca. Este turista clásico tiene la ventaja -y todo el derecho- de viajar a su manera, de manera individual o con su propio grupo y contratar los servicios turísticos que le son ofrecidos dentro de las ciudades sean estos económicos o de primera clase. Para este turista clásico existen los llamados “paquetes turísticos”, que permiten conocer de manera intensiva los principales atractivos y ruinas dentro de un programa que los tiene subiendo y bajando del bus durante las jornadas de los itinerarios.

Nosotros tomamos distancia de este tipo de turismo al que igualmente respetamos, debido a que genera recursos para la infraestructura y el contexto de los circuitos que se ven beneficiados. Por nuestra parte estamos ofreciendo una alternativa diferente de viajar a los mismos destinos, pero con un programa alternativo vinculado al tema cultural y sobre todo bajo un perfil de retiro sagrado o espiritual. Esto supone una gran diferencia entre los viajeros, temas que siempre advertimos antes de tomar la decisión de incorporarse a uno de nuestros grupos.

Por ejemplo siempre decimos que si la idea es de visitar todos los circuitos turísticos en tiempo record, tomar un mar de fotos, salir a divertirse por las noches y dedicarse a las compras de souvenirs, probablemente nuestras propuestas no sean las más coherentes con este perfil. Pero si por ejemplo, la idea es la realizar un viaje iniciático, de autoconocimiento, de apertura espiritual y reflexión probablemente estas personas formen parte de nuestras propuestas y cuenten además con las actividades que invitan a realizar un trabajo personal profundo, muy útil en estos tiempos modernos.

Nuestros eventos son de reflexión, de meditación, de contacto directo con las montañas sagradas (apus) y con los “chamanes” o paqos curanderos encargados de acompañar durante el proceso ritual o experiencial. En nuestros eventos se crea una profunda conexión con el contexto que visitamos, se realizan dinámicas que invitan a meditar y entrar en contacto con la pachamama, los elementos y el grupo humano que viene considerado como una familia.

Nuestros eventos solo se organizan algunas veces al año, estas salidas son grupales y presentan fechas fijas a fin que promover que las personas que participan se organicen con el debido tiempo. No contamos con salidas diarias o permanentes, privadas o individuales para personas que se encuentran al paso, las cuales tendrán que recurrir al turismo tradicional (agencias) para cubrir sus demandas.

Nuestros eventos cuentan con acompañamiento directo de parte del staff que participa y organiza los retiros. En ningún caso empleamos intermediarios o derivamos a nadie a otros grupos o a terceros. Las personas que participan en nuestras actividades viajan conscientes que las personas que las acompañan están de principio hasta el final durante todos los itinerarios y eso permite crear una alianza de confianza única entre los participantes y el staff incluido.

Debido a que nuestros retiros no forman parte del turismo comercial o de masas, nuestros costos son razonables, en función del presupuesto real entre lo que se ofrece y la calidad de las experiencias. Nuestra fórmula es la de reunir personas que comparten un objetivo en común, en donde se trata de estimular lazos de amistad perdurables en el tiempo. Nuestra organización aún así colabora de acuerdo a ley con todo lo relacionado a impuestos y tasas durante las estadías, sean estos por hoteles, auditorios, comidas, traslados, ingresos a ruinas, etc.

Una ventaja de nuetros retiros es que aún contando con destinos o itinerarios alternativos, nos damos tiempo para conocer los atractivos turísticos principales pero desde otra mirada (a nuestro modo), proponiendo actividades enriquecedoras para el cuerpo y el espíritu, pero evitando las grandes acumulaciones de personas o manifestaciones que pudieran influir en el armonía de las personas que se encuentran en espacio de interiorización.

En el 2017 nuestros retiros cuentan con programas principalmente en los meses de mayo, agosto y noviembre. Para el mes de mayo en que abrimos el año, contamos con actividades de primera línea. Nuestros retiros se encuentran enfocados en realizar experiencias iniciáticas dentro de la Nación Q’ero, la montaña sagrada Ausangate, el Machupicchu y el Lago Titicaca. las inscripciones de personas y grupos de amigos ya se ha iniciado. Entra el sitio dedicado a los viajes de KAWSAY PURIY en http://www.hatunkarpay.org y entérate de todo. Bienvenidos(as) a nuestra familia andina.

Fuente: http://www.takiruna.com

Los Q’ero, mito y realidad (parte 2)

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Danza ceremonial Q’ero

LOS Q’ERO: MITO Y REALIDAD – PARTE 2

Por Arnaldo Quispe

Cuando en el año 2012 publicara el artículo titulado “Los Q’ero: Mito y realidad” todavía podía hacer referencia a aspectos simples o elementales acerca de la vida comunitaria de los Q’ero. En dicho artículo había hecho referencia al respeto primario que merecen estas pacíficas comunidades que sobreviven al acecho de la minería ilegal, el narcotráfico y la injerencia pseudoreligiosa.

Hoy por hoy el escenario no ha cambiado en cuanto a los aspectos antes mencionados, ya que por increíble que parezca por ejemplo, numerosas sectas religiosas vinculadas al protestantismo encuentran cada día mayores adhesiones entre las poblaciones de las comunidades. El escenario actual sin embargo parece haberse movido con mucho mayor contundencia en el plano de la industria del turismo místico-esotérico y hoy por ejemplo hay numerosos sacerdotes de las comunidades Q’ero que han emigrado al parecer a las grandes ciudades para salir al encuentro precísamente del turista ávido de una experiencia mágico-religiosa.

Esta nueva industria de turismo místico viene suscitando en algunos casos controversia y desinformación. Genera una gran confusión en el sentido que se comienza a tergiversar la historia y las auténticas tradiciones ancestrales, las cuales en última instancia vienen siendo transformadas en ingeniosas propuestas o modelos propios de la moda de la nueva era espiritual. Se observa con la llegada de este fenómeno por ejemplo, que la lengua originaria quechua viene siendo cambiada y pésimamente pronunciada. Todos sabemos de las graves consecuencias que implican cambiar una sola letra o vocablo para la pronunciación del sentido espiritual e intelectual de un idioma sagrado como lo es el quechua.

En este aparente plano de complicidad o silencio de parte del mundo académico y de grandes personalidades de la esfera mística, no creo pertinente continuar siendo testigo mudo de cuanto acontece y a expensas de cuanto pudiera suceder, considero prudente elevar a la opinión pública algunas ideas que han sido recogidas de la mano de la experiencia directa y de la convivencia con las comunidades altoandinas de la Nación Q’ero.

Mi intención al dar a conocer estos puntos de vista no es la de restarle importancia y vigencia al sentir de estas comunidades, todo lo contrario. Por lo demás resulta ser una iniciativa que intenta recoger la esencia de este pueblo pacífico que ostenta una riqueza etnocultural invalorable, pero que viene siendo reducida al cauce de lo mágico-religioso y al esoterismo. La nación Q’ero como ya dijera en otra oportunidad debe ser respetada y considerada dentro del terreno cultural y para muestra un botón: debido a que resulta urgente revalorar sus cantos, música, expresiones populares, vestimenta, folklore, espiritualidad autóctona y actividades productivas tradicionales que caracteriza la verdadera esencia de la Nación Q’ero.

He aquí que presento otros mitos modernos que se recogen de la actualidad acerca de los Q’ero:

  1. LOS Q’ERO SON UNA CULTURA APARTE PARALELA AL IMPERIO INCA. Por extraordinario que parezca hoy se menciona hablar en algunos círculos, que las comunidades Q’ero habían surgido de manera autóctona, como en paralelo a la civilización Inca, llegando al extremo de declarar que se trata de una cultura aparte, con propia historia y hasta antagónica a los avances territoriales de los Incas. Esto no solo carece de fundamento histórico sino que también pone en evidencia que hay grupos interesados en tergiversar y hasta deformar la historia por cuestiones de intereses personales y económicos. Hay referencias etnohistóricas que sostienen que los Q’ero provienen de poblaciones que luego de ser sometidos por los Incas fueron trasladados para ocupar dichos territorios -los Incas solían hacer esto con las poblaciones sometidas para la conformación de sus ayllus-. Otra versión señala que fueron seleccionados como población fronteriza y guerreros para hacerle frente a grupos de “Antis”, es decir tribus de invasores provenientes de la Amazonía. Una tercera versión sostiene que luego de la derrota final de los Incas de Vilcabamba –por parte del ejército español- el ejército Inca fue desmenbrado y reagrupado  para la realización de trabajos forzosos (mita y minca de explotación colonial), esta situación continuó durante el período de la república hasta el siglo pasado, esta vez bajo el dominio de la burguesía criolla de la mano de hacendados y terratenientes.
  2. LOS Q’ERO SON DESCENDIENTES DE LOS “LAIKAS” O SABIOS DE LA PROTO-HISTORIA. En la literatura de Villoldo se suele encontrar esta afirmación, que da cuenta que con la llegada del nuevo milenio y sobre todo desde el año 2006 algunos maestros de sociedades secretas que se llamaban “Laikas” bajaron de las altas montañas andinas del territorio de la nación Q’ero por primera vez y revelaron sus secretos espirituales. Esta versión tiene obviamente un marcado aspecto épico y carece de referentes académicos e incluso de sentido común, pero encuentra un gran reconocimiento por parte de las comunidades esotéricas y místicas del mundo occidental. Como los sucesos son recientes no se ha revelado qué o quiénes fueron los maestros secretos de origen Q’ero que transmitieron sus conocimientos a Villoldo, que ahora comparte abiertamente con la entera humanidad. Como quiera que sea se afirma que los Laikas fueron seres de elevada capacidad espiritual que viajaron desde Asia hasta llegar al continente americano y que probablemente viven escondidos entre las poblaciones Q’ero bajo la denominación de “guardianes de la tierra”.
  3. LOS Q’ERO SON ARTÍFICES DEL MUNAY-KI. Como en el caso anterior los Laikas y grandes sacerdotes de orígen Q’ero -según afirma Villoldo- le transmitieron 9 ritos o códigos compactos denominados Munay Ki, que eran la síntesis de todo el conocimiento e iniciaciones secretas de los chamanes andinos. Hoy sin embargo la realidad es diferente, cuando uno viaja por ejemplo a las comunidades Q’ero y toma contacto directo con sus sacerdotes Pampamisayoc autóctonos en ningún caso se logra sostener que el camino o escuela que ellos persiguen se llame “Munay Ki”, ninguno hace referencia a un top de nueve ritos bien agrupados de manera metodológica para iniciarse en chamanismo andino. Esto hace suponer que el artífice intelectual de esta corriente andina sea el proprio Villoldo, probablemente por haber quedado encantado o muy entusiasmado en un primer momento con la lengua original quechua, ya que Munay Ki se traduce al español como “te quiero”. Aún así el tema está hecho y bien posicionado debido a que como método holístico propuesto por un científico occidental ha tenido repercusiones mundiales. Sin embargo muchos peregrinos occidentales en su afán de descubrir in situ los ritos o códigos Munay Ki en las montañas andinas, se confrontan con la realidad manifesta sobre este capítulo del escenario místico andino.
  4. LOS Q’ERO PROPONEN SUS ENSEÑANZAS EN CÓDIGOS ANDINOS. Si el tema del Munay Ki parecía ser novedoso e ingenioso, el fenómeno de los supuestos Códigos Andinos ha tenido un efecto “schock” de impacto inmediato en muchas personas ávidas por querer seguir sintetizando “nuevos” conocimientos ancestrales que van surgiendo, como en este caso de la tradición espiritual andina. Esta propuesta surge a partir del año 2012 de la mano de Nicolás Pauccar, jóven sacerdote Q’ero que antes había trabajado como guía de turismo y que saliera del anominato gracias al film-documental “Humano” (2012) de Alan Stivelman. Lo banal de estos códigos herméticos es que encuentran mucha semejanza con los alcances teóricos de personajes importantes del mundo místico actual como son José Luis Parise, psicoanalista de origen argentino y otros de origen español que no vale la pena mencionar. Lo cierto de todo es que la palabra código no existe en el lenguaje quechua y los auténticos sacerdotes Q’ero desconocen del paquete de códigos agrupados en una lista de siete. Hoy por prepotencia o negligencia se mencionan inclusive dentro de esta propuesta de códigos andinos, una clara deformación del idioma quechua originario, aunque por otra parte algunos de los supuestos códigos son eso sí “principios” propios de la cosmovisión andina. Lo que sucede es que la gente vive con la imagen impregnada de la palabra código, sobre todo luego de la salida del bestseller-film “El Código Da Vinci” (de Dan Brown) y como era de esperar todos buscamos codificar y decodificar el mundo como consecuencia. Esto corresponde enteramente al modelo de paradigma occidental, más no al paradigma andino. Palabras como codificar, decodificar, sistematizar, analizar, descomponer, etc son verbos-acciones propios del pensamiento occidental. Nuestra idea no es afirmar o negar la presencia de los códigos andinos, la intención es aclarar que en el mundo andino no nos basamos por códigos o pasos secuenciales de códigos a seguir, por lo que no corresponde con el conocimiento autóctono u originario. Y los artífices de esta metodología de nueva era bien harían en aclarar su autoría final, a fin de deslindar la verdad sobre esta novedosa injerencia en el mundo andino.
  5. LOS Q’ERO CONSERVAN SECRETAMENTE LA CIUDAD DE ORO DEL PAITITI. Se habla acerca de este tema como para dar una pista al mito del Paititi (no se trata del Dorado que es otra versión que proviene desde Colombia). El Paititi sería la perdida ciudad Inca edificada completamente de oro. Este secreto a viva voz se viene manejando desde hace décadas, por lo que múltiples exploradores han recorrido el ancho y vasto territorio andino y hasta amazónico para dar con la ciudad perdida. Ahora se dice que en el territorio de los Q’ero se encuentran los últimos trazos para dar con el paradero de esta lejana ciudad. En realidad esto es parte de los mitos urbanos que tienen relación con las historias que suelen contar los “bricheros” por ser personajes autóctonos sobre todo de la ciudad del Cusco, que viven engatuzando y timando a jóvenes turistas expuestos a la aventura y la búsqueda espiritual.
  6. TODOS LOS Q’ERO VIVEN EN CHOZAS O CASAS DE PIEDRA. Con la llegada de la civilización occidental muchos Q’ero han emigrado a las grandes ciudades. Con la consecuente adopción de estilos de vida y lenguaje de absorbentes metrópolis como el Cusco. Por ello es falsa la afirmación que todos los Q’ero viven en chozas de piedra –como por ejemplo aquello que nos hace ver Alan Stivelman en su documental “Humano”- muchos de los migrantes han encontrado muy buenas oportunidades de trabajo en relación al turismo místico y el trabajo artesanal. Obviamente cuando se trata de familias enteras de migrantes en el caso del acceso de los niños a las escuelas, estas absorben por completo a los nuevos educandos, formando una nueva generación cuya ideosincracia es equiparable con el estilo de vida en las grandes ciudades aún si son andinas. Este detalle no pasa desapercibido cuando hoy encontramos jóvenes Q’ero trabajando como guías de turismo y hasta técnicos-profesionales, pero con una híbrida mentalidad andino-occidental.
  7. EN Q’ERO YA NO HAY SACERDOTES ALTOMISAYOC. Esto parece ser verdad en un inicio, pero el tema no es que se trate de buscar los últimos sumos sacerdotes de este perdido linaje, la realidad es otra en el sentido que en Q’ero nadie siente la necesidad de aspirar a este alto grado por las consecuencias que ello contrae. En Q’ero parecen estar en paz y armonía con el nivel de Pampamsayoc. En primer lugar todos parecen estar de acuerdo en afirmar que ser Altomisayoc es aquél que es elegido únicamente por la madre tierra y para ser más concretos mediante la caída de un rayo. Una primera carga del rayo permite “eliminar” toda esencia material, una segunda carga le permite “transitar” al mundo espiritual, y la tercera y última parte permite “recomponer” al nuevo elegido otorgándole de nuevo la vida. Es difícil suponer que alguien pueda comprobar si este hecho pudiera ser cierto o no, pero de acuerdo a las tradiciones este suceso viene precedido de señales y acontecimientos que anuncian la llegada de un nuevo candidato, por lo que toda la comunidad acepta el hecho como real y auténtico. La caída del rayo será el punto decisivo en este caso, en adelante este sacerdote elegido por la Pachamama tendrá que realizar sus propias iniciaciones y prepararse en la montaña para estar a la vanguardia de su elección, puesto que nadie nace sabiendo. En la actualidad por ejemplo solo se reconoce la presencia de una sacerdotisa Q’ero Altomisayoc que lleva el nombre de María Apaza. Hoy ella viaja por todo el mundo de la mano de sus hijos pampamisayoc transmitiendo su sabiduría y conocimiento. Es curioso saber que mientras en Q’ero los altomisayoc están en peligro de extinción en otras provincias altoandinas la tradición se conserva y hay un Altomisayoc representativo de cada distrito o población como lo demuestra Lanata en sus investigaciones.
  8. TODOS LOS Q’ERO SON PRACTICANTES DE LA ESPIRITUALIDAD ANDINA. Como ya antes se ha aclarado, no todo los Q’ero son practicantes de la ritualidad andina, muchos como en otras comunidades se dedican al pastoreo de llamas y alpacas, a la agricultura y el comercio de trueque. Son muy pocos los que han optado por dedicarse a tiempo completo al sacerdocio como trabajo. Y esto llama a otro fenómeno que tiene el nombre de turista. En Q’ero como en otras comunidades queda claro que el turista blanco u occidentale es quién “trae la plata”, obviamente esta demanda da como respuesta que los propios sacerdotes salgan en la búsqueda de nuevos recursos económicos. Según mi opinión aún son pocos, pero los hay aquellos sacerdotes pampamisayoc que permanecen en sus comunidades y por ende vienen a ser los más “puros” y menos contaminados por la civilización occidental.
  9. LOS Q’ERO FUERON DESCUBIERTOS EN LAS DÉCADA DE LOS ’50s. Cuando se habla de esto se hace alusión a la expedición que realizara el antropólogo peruano Oscar Nuñez Del Prado junto a otros académicos a mediados de los años ’50, en la que se asegura que se descubrió por primera vez a las comunidades Q’ero, algo así como el descubrimiento de una civilización perdida o encerrada en el tiempo entre las imponentes montañas andinas. En realidad esto del “descubrimiento” – que dicho sea de paso nos hace recordar al mito del “descubrimiento de América”- no deja de ser un mito moderno para sobrevalorar un hecho simple y concreto. La expedición si existió y tuvo sus objetos de estudio, por lo cual si se puede afirmar que se trate de la primera expedición científica a estas comunidades, pero más no así de “descubrimiento”. Además también se derrumba el mito de “población encerrada”, ya que durante mucho tiempo los Q’ero estaban sometidos al poder de la burguesía cuzqueña en donde ricos terratenientes eran poseedores de títulos de propiedad en las tierras de los Q’ero, estos personajes visitaban las comunidades con absoluta prepotencia y recogían la producción económica que les eran asignados a ellos como legítimos propietarios de tierras. Por otra parte, hay una foto de los años ’20 del reconocido fotógrafo cuzqueño Martin Chambi que da cuenta de comuneros de origen Q’ero en Paucartambo, lo cual demuestra el intercambio comercial o trueque que mantuvo siempre comunicados a los Q’ero con el resto de las comunidades de la provincia.
  10. LOS Q’ERO ESTÁN DEFORMANDO EL LENGUAJE QUECHUA. La salida y exportación del conocimiento chamánico de los Q’ero está trayendo consigo otro fenómeno que es la deformación de la lengua quechua originario. Si bien es cierto la lengua quechua o runasimi se basa en una tradición completamente oral, esta ya lleva décadas transformada en un lenguaje escrito siguiendo patrones obviamente occidentales. En definitiva hay un lenguaje escrito como consecuencia del lenguaje oral. El problema de este mito no es responsabilidad de los Q’ero o de otras comunidades altoandinas, el tema pasa por comprender que son los propios occidentales que exportan los conocimientos ancestrales los responsables de esta deformación de la lengua escrita y por ende de la pronunciación del quechua original, cambiando por ejemplo vocales y en casos más graves consonantes o sílabas enteras.
  11. LOS Q’ERO SON LOS ÚNICOS DEPOSITARIOS DE LA ESPIRITUALIDAD ANDINA. Se ha recogido la versión que circula entre algunos círculos esotéricos que afirman que los Q’ero son los últimos y hasta los únicos depositarios de los conocimientos ancestrales andinos, lo cual hace suponer que resta importancia o valor a múltiples comunidades altoandinas que conservan de igual manera intacta las tradiciones y ritualística ancestral. Es ocioso mencionar las numerosas comunidades o naciones depositarias de la sabiduría de los antepasados, pero solo basta hacer un recorrido por las zonas rurales de regiones peruanas como la del Cusco, Ayacucho, Apurimac, Puno, Huancavelica y Arequipa, para conocer la gran variedad de comunidades altoandinas que conservan intactos los rasgos y tradiciones que provienen inclusive desde época pre-hispánicas. Esto sin mencionar al hermano país de Bolivia o Ecuador. Ante esta situación conviene aclarar por respeto al gran mosaico de comunidades altoandinas, que la nación Q’ero y su territorio conformado por sus cinco anexos no son los últimos depositarios de la espiritualidad andina, como tampoco pueden ser considerados los únicos practicantes del chamanismo andino originario. Basta entrar -como ya se ha dicho- en cualquier comunidad de las regiones antes mencionadas para comprender que las prácticas de ritualidad mágico-religiosa persisten y sobreviven al paso de los tiempos.

Como en el primer artículo, en este segundo me asumo completamente la responsabilidad de estas líneas y aclaro una vez más que el presente artículo es a título personal, pues no tomo la palabra ni hablo en nombre de nadie, por considerarme como desde un inicio un modesto maestro independiente. Soy consciente que de recibir críticas sobre el tema, pues en el mejor de los casos que se refieran al tema tratado de modo objetivo y alturado. Como ya antes dijera me manifiesto por medio de esta página sin ánimo de esperar la solidaridad de nadie, teniendo únicamente como soporte el amor hacia la pachamama y la energía viva (kawsay) que gira en torno a nosotros, elementos a los cuales hay que agradecer sensatamente de modo cotidiano y perenne. Gracias – Sulpayki.

Fuente: http://www.takiruna.com

© Este artículo, así como otros de Arnaldo Quispe – Takiruna se pueden compartir o difundir sin necesidad de solicitar permiso al autor, siempre y cuando no se altere el contenido de inicio a fin y se mencione en cualquier caso la fuente respectiva.

Sigue este enlace para leer acerca del artículo “Los Q’ero: Mito y realidad” (primera parte) click …AQUÍ.

Bibliografía:

  • BARRIONUEVO, Alfonsina. “Hablando con los Apus, poder en los Andes, la fuerza de los Cerros”. Tercera edición, Lima 2011.
  • GUZZINATI, Massimo. “Il Lascito degli Inka: Kawsay Puriy, Origine ed Evoluzione del Sapere Iniziatico Andino”. Autoedizione italiana 2010.
  • ELIADE, Mircea. “Mito y realidad”. Editorial Labor SA. Barcelona 1991.
  • HUARACHE MAMANI, Hernán. “Gli Ultimi Curanderos”. Ed. Piemme. Milano 2012.
  • JENKINS, Elizabeth. “Iniciación en el Corazón de los Andes”. Ediciones B, SA. Madrid 1997.
  • LANATA, Xavier Ricard. “Ladrones de sombra, el universo religioso de los pastores de Ausangate”, Ed. Instituto Francés de Estudios Andinos. Lima 2007.
  • SARTI, Roberto. “El Seme Dell’Inca”. Edizioni Del Cigno. Peschiera Del Garda VR – Italia 2007.
  • VARIOS AUTORES. “Q’ero, el último ayllu Inka”. Fondo editorial de la UNMSM. Lima 2005.
  • VILLOLDO, Alberto. “Chamán, Sanador, Sabio”, Ediciones Obelisco. Barcelona 2007.
  • VILLOLDO, Alberto. “Las cuatro revelaciones”, Ediciones Sirio. Málaga 2006.

Iniciamos el “Proyecto Q’ero Shop”

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Q’ERO SHOP

COLABORA CON ESTE PROYECTO SIN FINES DE LUCRO…

Por Takiruna

Este espacio está dedicado a la promoción de textiles y artesanías que provienen directamente de la Nación Q’ero, pero también se van a promocionar algunos otros productos de los pueblos autóctonos andinos.

La idea es compartir la gran diversidad de productos que elaboran de modo manual los tejedores y tejedoras de la nación Q’ero, para este propósito contamos con convenios exclusivos como es el caso de la pareja de tejedores Lorenzo Quispe y Lucía Macchaca, quienes son esposos y comparten la misma visión de dedicar su tiempo en la elaboración de indumentos y vestimentas de uso ceremonial y ritual, esto puede ser muy útil para quienes practican la medicina andina y se inician en la experiencia de realizar despachos y trabajos con las mesas chamánicas andinas.

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Doña Lucía, tejedora Q’ero

Así mismo para el trabajo de artesanías en piedra tallada-pulida contamos con el convenio de artesanos muy importantes de la región del Cusco como por ejemplo Don Abelardo Mirano, quién elabora a pedido sus trabajos de set de chumpis y otros encargos a solicitud.

PAUTAS DEL PROYECTO Y ENTREGA DE LOS PRODUCTOS

  1. Misión: El proyecto implica el apoyo directo de ayni como una manera de intercambio directo entre los tejedores-artesanos y el público interesado.
  2. Convenio solidario: Esta página o red de la escuela Kawsay Puriy interviene como un puente que pone a disposición de sus usuarios los productos elaborados directamente en Perú, que tienen el valor agregado que son auténticamente elaborados por la mano directa de los artesanos altoandinos. En otras palabras esta página y Takiruna son los gestores del proyecto que garantizan el intercambio recíproco de las artesanías y textiles con sus usuarios, socios y alumnos de la escuela.
  3. La elaboración de los productos: Los productos más importantes se elaboran básicamente por períodos de tiempo. Estos períodos son divididos en 4 ciclos del año calendario: De Enero a Marzo, de Abril a Junio, de Julio a Setiembre y de Octubre a Diciembre.
  4. Las fechas de envío: Estas se definen igualmente en cuatro momentos específicos del año y guardan relación con los ciclos antes mencionados: La última semana de Marzo, la última de Junio, así mismo la última de Setiembre y la tercera semana de Diciembre.
  5. La recepción efectiva: Es el tiempo o plazo de entrega final, este varía desde la fecha de envío hasta que el cliente o beneficiado recibe en sus manos el producto. Este plazo de envío y recepción en todo el mundo por correo courier varía desde 1 a 3 meses.
  6. Procedimiento: Cuando un cliente realiza la compra efectiva, el producto viene solicitado para su elaboración. Una vez terminado o cofeccionado o terminado el producto este se conserva a la espera de ser enviado a su nuevo propietario.
  7. Excepcionalidad: Cuando se dispone del stock necesario el envío del producto se agiliza y los tiempos suelen reducirse. Esto será comunicado igualmente al interesado.
  8. Toma de contacto: Cuando los interesados o potenciales clientes contactan con esta web, normalmente se les describe la naturaleza de los productos. Este momento es clave para conocer en detalle la necesidad del cliente.
  9. Devolución: Gracias a la toma de contacto e intercambio de información se previene el fenómeno de “devolución”. En este sentido cabe aclarar que una vez realizado la compra, elaboración y entrega del productos artesanal no hay lugar a devolución por tratarse de un producto atípico no tradicional elaborado a mano.

La idea es colaborar con los artesanos y tejedores de la nación Q’ero, y de otros contextos andinos, quienes únicamente elaborarán los productos de acuerdo a los pedidos que vayan llegando. Esto permite afirmar que durante todo el año se puede acceder a este servicio de compra-venta por parte del interesado.

Pero se tendrá que considerar el ciclo del año en que corresponde el pedido y luego la semana destinada al envío respectivo. Esto es clave igualmente. Por ejemplo, si alguien ordena en el mes de febrero una mastana ceremonial y de no haber stock respectivo, esto será tomado como una “orden de manufactura” y el telar será elaborado de inmediato por los tejedores. Pero el envío final al país de destino se efectuará en este caso la última semana de marzo.

Esto pone orden a este sistema de apoyo solidario para la elaboración de textiles por parte de las familias Q’ero y otros artesanos andinos, de lo que se trata es de darle salida a la manufactura-arte Q’er0 y de los pueblos alto-andinos peruanos, de modo que incrementemos la mano de obra con costos y precios razonables, evitando de este modo las numerosas tiendas de intermediarios o el monopolio de algunos inversionistas que lucran con el trabajo ajeno.

ALGUNOS EJEMPLOS DE PRODUCTOS PARA HACER PEDIDOS

MASTANA CEREMONIAL Q’ERO

La mestana o mastana se utiliza en un sinfin de ocasiones: lectura de hojas de Coca, Despachos, envoltura de la mesa. Las mujeres Q’ero la usan también como manta corta para los hombros, etc.

Mastana para la mesa andina Q'ero

MASTANA CEREMONIAL Q’ERO DE LA DUALIDAD

La mestana o mastana de la dualidad se utiliza para la lectura de las hojas de Coca y como complemento de otros trabajos ceremoniales.

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MASTANA CEREMONIAL Q’ERO TAWANTIN

La mestana o mastana se utiliza para la lectura de la hoja de Coca e igualmente para complementar los trabajos ceremoniales y despachos.

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PIEDRAS CHUMPI KHUYAS

Adquieren diversos nombres como Illapas, Mullus o Chumpi-Khuyas. Se utilizan para el trabajo de iniciación del Chumpipaqo, de igual modo en la apertura de los centros energéticos y para realizar el tejido de las cinturas que llevan el mismo nombre. Hay juegos de 1 a 5 puntas y de 1 a 7 puntas.

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Si tienes la intención de visitar esta pequeña e ingeniosa tienda a fin de colaborar con este proyecto solidario entra en el siguiente enlace: haz click …AQUÍ.

Fuente: http://www.takiruna.com

Mundo Q’ero

MUNDO Q’ERO

Por Arnaldo Quispe

Una de mis pasiones más preciadas es la fotografía, pero de igual manera dentro del mundo del aficionado. En esta oportunidad comparto algunas de las deliciosas fotos del mundo andino en la Nación Q’ero, notarán por medio de estas imágenes que el tema del retrato me gana y sobresale en mis fotos. Buena visión amigos y amigas.

El tema de la expresión humana es una de las razones que mayor me llaman la atención y descubro que cada foto-imagen será siempre original. En este capítulo se toma en cuenta el gesto humano, mejor si es en movimiento y compuesto de una acción espontanea. Y que mejor si estas fotos fueron tomadas dentro de la comunidad andina de Q’ero, en el último viaje de peregrinaje de octubre del 2016.

Debo decir finalmente que las fotos cuentan con el consentimiento de los participantes a los cuales se les ha pedido antes de ser retratados si era posible hacerlo.

Para muestra un botón…

Fuente: www.takiruna.com

Pampamisayoc, la maestría en la ritualidad andina

familia qeroPAMPAMISAYOC, LA MAESTRÍA EN LA RITUALIDAD ANDINA

Por Arnaldo Quispe

Un nuevo escenario se abre en el horizonte andino… Llegan los hombres con sus ponchos y chullos y las mujeres con sus llicllas y sombreros. Comienza el ritual con los sacerdotes Pampamisayoc de la Nación Q’ero y los kintus de Coca definen nuestras tres fuerzas claves: Munay, Llankay y Yachay. la hora ha llegado y cada uno espera su turno en este nuevo karpay, en esta nueva iniciación…

El Pampamisayoc como lo define Lanata es un especialista de la tradición: con frecuencia, un “hombre mayor”, que conoce a los apu y sus caprichos, que sabe cómo rendirles honor. Escoge los ingredientes que debe componer cada ofrenda, en función del espíritu al cual se le destina: apu, machu, sirina… A menudo es un hombre versado en la tradición oral de su comunidad (Lanata, 2007).

El Pampamisayoc se describe como un personaje portador de una mesa de iniciación, ésta es de rango algo inferior a otro personaje superior conocido como Altomisayoc (el elegido por el rayo). Ambos se caracterizan por ser paqos (personajes nobles) portadores de la mesa (misha), pero de una parte el Pampamisayoc es el iniciado por vocación o representante de su comunidad, mientras que el Altomisayoc es elegido directo por las fuerzas de la propia naturaleza o la misma Pachamama.

Ciertamente en el contexto andino hay linajes y escuelas que presentan diferentes clasificaciones de sacerdotes o curanderos, en cualquier caso estos niveles de Pampamisayoc y Altomisayoc son la clasificación por linajes que predomina en la Región del Cuzco y confines. Un claro ejemplo de esta jerarquía se evidencia en las comunidades altoandinas de la provincia de Paucartambo de la nación Q’ero, considerados hoy como el último ayllu Inca sobreviviente al paso de los años.

Los Pampamisayoc ejercen su oficio como una posibilidad que les da trabajo cotidiano y medios para sobrevivir, en ese sentido no son pocos sacerdotes los que trabajan en las inmediaciones de las grandes ciudades. Otros ejercen en algo así como a tiempo parcial, mezclando actividades productivas y espirituales al mismo tiempo. Hoy en día la formación de esta clase de sacerdotes andinos ha trascendido las propias fronteras de la región geográfica y las iniciaciones vienen realizándose sin distinción de credo, edad, orígen, procedencia, sexo o raza.

FUNCIONES

Resulta fundamental conocer cuáles son las funciones de los sacerdotes, lo cual le va a permitir dar identidad y un rol social-espiritual más concreto, definido y transparente. Las funciones han sido delimitadas por las actividades con las que vienen ejerciendo, en este sentido un Pampamisayoc puede ejercer las diferentes funciones:

1) Iniciación: Este rol define al Pampamisayoc. Este personaje elige por vocación realizar un proceso de vida espiritual andina de por vida desde muy jóven, en adelante quedará atento o disponible a los espíritus de la montaña a una eventual transmisión mayor -por parte sobre todo del hermano rayo-, debido a que es la Pachamama la que elige quiénes deben ser sus intermediarios para con la humanidad terrenal. En este caso todo Pampamisayoc espera solo esa señal de la madre tierra, aunque esto no le resta méritos y la mayoría coincide en oficiar como tales, hasta que sea la Pachamama la que designe a sus propios candidatos a hermanos mayores. Ser iniciado le permite compartir e iniciar a su vez a otras personas en este arte espiritual (Karpay).

2) Portador: Esta función del Pampamisayoc le confiere un título metafóricamente hablando de nobleza, en el sentido que tiene cierto prestigio en la comunidad por que es parte de un linaje definido de hombre o mujeres medicina, una panaca real proveniente desde la época Inca. El pampamisayoc es un portador de la misha o mesa andina que está representado por sus objetos rituales que forman parte de su propio linaje y de la alianza con la Pachamama.

3) Puente: Dentro del arte del Pampamisayoc se considera que el rol de persona puente (Chakaruna) es tan importante como cualquier otro rol, debido a que hoy por hoy se tiene el convencimiento que la tradición debe transmitirse a las futuras generaciones, en parte porque la idea que impulsa esta transmisión hace urgente retomar el contacto con la madre tierra, del cual se piensa que el homble blanco por ejemplo, toma distancia y las consecuencias para la salud de la Pachamama ya se comienzan a sentir en toda geografía viviente.

4) Oráculo: El arte de cocrear un oráculo viene de la mano con la tradición y es un legado básicamente familiar, desde donde prematuramente los Pampamisayoc desarrollan la capacidad de leer e interpretar empíricamente las hojas de coca por ejemplo como arte adivinatorio. Emplean así mismo la lectura del pulso mediante la palpación, el juego de la “pichca” o dados oráculo y la lectura del huevo o cuy en algunas comunidades altoandinas sobretodo de injerencia mestiza.

5) Sanador: Este hombre sagrado entiende bien los procesos de curación humana, probablemente no se centra en sanaciones físicas y más bien linda con el plano energético por medio de sus remedios, hierbas y técnicas energéticas destinadas a debloquear en primera instancia el cuerpo sutil. Mediante los rituales de sanación se restablecen las conexiones esenciales con la madre tierra, la cual se lleva la energía pesante de todo asistido, emitiendo al mismo tiempo energía purificadora como acto de reciprocidad.

6) Oferente: Todo Pampamisayoc se especializa en el arte de la ofrenda y ritualidad hacia la madre tierra, sabe y entiende qué elementos elegir y cuál debe ser su disposición dentro de toda ceremonia de Despacho o Haywariska. Esto le permite ser el encargado primario o responsable material de las celebraciones en honor o agradecimiento a la Pachamama. Las cuales cuentan con fechas centrales y fechas eventuales dependiendo del objetivo que persigue.

7) Oficiante: Mediante esta función los Pampamisayoc vienen desarrollando una labor de integración social, en la actualidad se siente una eventual acogida a celebrar bautizos o matrimonios, que son actos simbólicos de sincretismo religioso, alternativos a la Iglesia oficial. Esta función muy relacionada con la anterior le permite llevar a numerosos confines el arte del despacho para inauguraciones, efemérides, celebraciones sociales o cívicas.

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Karpay por Paqo Q’ero

LA INICIACIÓN DEL PAMPAMISAYOC

Gracias a la experiencia adquirida -de Takiruna y HATUNKARPAY.ORG- en estos años de estar realizando retiros espirituales en Perú, disponemos hoy como parte de nuestras propuestas concretas realizar las iniciaciones para nuevos Pampamisayoc, para lo cual se ha diseñado un programa de retiros específicos que ofrecen entre otras cosas los contenidos requeridos y formativos necesarios para tales fines.

Para el año 2017, se han propuesto diferentes grupos de iniciación divididos en diferentes períodos del año. Los retiros se realizarán en Mayo, Julio, Agosto y Noviembre en fechas definidas y contarán con la participación de paqos andinos y de la Nación Q’ero que acompañarán a los iniciados en cada fase de su formación. El programa preveé en cada retiro el recibimiento del iniciado con una montaña tutelar específica, para lo cual en el mes de mayo esta montaña sagrada será Machupicchu (Montaña vieja), en el mes de Julio el Apu Huamanlipa (Q’ero), en el mes de Agosto el Apu Ausangate y por último en el mes de noviembre nuevamente Machupicchu montaña. Hay que tener en cuenta que cuando nos referimos a Machupicchu “montaña”, de lo que se trata es de subir a la cima del verdadero Apu tutelar en cuya base se encuentra la ciudadela Inca.

Para participar en estas inciaciones experienciales los postulantes deben ser conscientes que cada paso es decisivo y requiere esfuerzo. No se trata de actividades meramente turísticas o demostrativas, hay una formación y enseñanzas de base que se deben transmitir a los iniciados en cada paso de la mano maestra de los Paqos que componen el equipo de trabajo. El programa iniciático del retiro incluye cinco aspectos centrales claves en la formación de este tipo de sacerdote andino, a saber:

  • El pampamisayoc sabe realizar despachos
  • El pampamisayoc sabe y ejerce con la mesa (misha)
  • El pampamisayoc conoce de técnicas de oráculo
  • El pampamisayoc se especializa en tecnicas de limpieza
  • El pampamisayoc recibe su inciación en un Apu tutelar (montaña)

Dejamos abiertas las puertas a fin que personas ávidas de ampliar su horizonte mental-cultural y que sienten el llamado de los espíritus de las montañas, se sumen en este proyecto siendo parte de este linaje de Pampamisayoc y de este modo sean nuevas semillas que transmitirán los designios de la madre tierra en un período de tiempo en donde el tema de retomar la senda de la Pachamama es indispendable y por demás urgente.

Fuente: http://www.takiruna.com

Nota:
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Bibliografía:
BARRIONUEVO, Alfonsina. “Hablando con los Apus, Poder en Los Andes: La Fuerza de los Cerros”. Autopublicación. Lima, 2011.
LANATA, Ricard. “Ladrones de sombra, El Universo Religioso de los Pastores del Ausangate”. Ed. Instituo Francés de Estudios Andinos IFEA. Lima, 2007.

Camino a Q’ero

20151028_131640CAMINO A Q’ERO

Por Arnaldo Quispe

Q’ero es probablemente la última ruta sagrada de los Incas. Hasta el día de hoy no es considerado como un destino turístico, pero seguramente no pasarán muchos años en que la industria blanca del turismo ponga sus miras sobre este pacífico territorio.

Probablemente en el futuro la ruta que le dediquen a estas comunidades sea similar a lo que ofrece el turismo organizado en el trekk hacia Ausangate, pero requerirá capacitar a la comunidad local en turismo receptivo, mejorar la infraestructura y mejorar las vías de acceso que se encuentran en ausencia de mantenimiento.

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A Q’ero se accede desde la carretera de Cusco a la provincia de Paucartambo, luego del cual por una carretera de trocha afirmada se llega hasta el pueblo de Kallacancha, que hasta hace algunos años atrás era el punto de inicio para las caminatas hacia las comunidades Q’ero. Otra trocha en mal estado permite el acceso al punto más cercano de nuestro objetivo que lo conforma el pueblo de Chuwa Chuwa.

En esta comunidad finaliza la “ayudita” del transporte y comienza nuestro auténtico peregrinaje, de allí hay que caminar hacia los anexos principales de la nación Q’ero. Motivo por el cual a la mañana siguiente muy temprano salimos de Chuwa Chuwa con rumbo al principal localidad de los Q’ero Hatun Q’ero, durante nuestro paso a pie somos testigos de la variedad de los pisos ecológicos del alto Perú, se cambia bruscamente de una altura de puna a una suni y hasta quechua.

20151029_11171620151029_115704El acceso a un territorio desconocido e incógnito cobra los primeros puntos de atención. En Q’ero puede suceder de todo, llover de modo improvisado, pueden caer tormentas eléctricas, allí las nubes salen a nuestro paso, aunque en realidad se trate de neblina densa causado por el contraste del frío montañoso con los aires cálidos provenientes de la región amazónica. En el territorio Q’ero los Apus cobran vida propia y se transforman en animales de montaña -hay llamas y alpacas hasta en puntos inimaginables- en vegetación de altura, por eso dice nuestro guía pampamisayoc Don Lorenzo “A los apus hay que cantarles, saludarles y sonar la flauta para que nos den una linda acogida”.

Cerro tras cerros de mil tonos grises, hasta pardos y ocres, cerros que cada vez parecen más altos e imponentes. Nosotros en suave marcha en un angosto corredor paso a paso, con mochilas en las espaldas sorteando pequeños riachuelos y rocas de todos los tamaños. Todos juntos, todos unidos dejando atrás el cansancio y la pesadez de la puna, purificándonos en cada paso de nuestro mundo occidentalizado.

20151030_08363020151030_092547Un despachito para pedir permiso a la pachamama y purificarnos, muy oportuno. De pronto más vegetación, arbustos de todo tamaño, flores y hasta árboles. Y es que en frente de nosotros y en medio de grandes apus hemos llegado a Hatun Q’ero, hemos llegado enteros con nuestros nueva familia de pampamisayocs y arrieros Q’ero, con nuestros nuevos hermanitos las llamas, mulas y caballos que nos echan una manita con la carga.

Hemos llegado y nos abrazamos, nos confundimos en emociones y gestos de satisfacción. Pero recién comienza el trabajo real, la prueba del caminar en montaña ha sido superada. Ahora viene el trabajo de compactar con los apus y la mesa en los nuevos iniciados. Ahora viene el trabajo de los maestros locales, algunos de los cuales no habla español en absoluto, algunos de los cuales son “puros” sin influencia exterior.

20151030_14372820151030_144531Ahora nos toca compartir. Vamos a convivir con la familia del capo de la comunidad, con sus hijos y nietos. Todo un privilegio que nos toca vivir con gran humildad.

Confieso que años atrás pasaba por mi mente una voz interior… “tienes que ir a Q’ero”, “debes ir a Q’ero”, “allá en Q’ero encontrarás respuestas”, etc. Luego el viaje se dio cuando era el momento tenía que llegar. Ahora llegan las respuestas sin necesidad de preguntar, ahora las respuestas se hacen apus y tradiciones, maestros y experiencias. Ahora es el momento de la verdad. Hemos llegado a un punto lejano solo comparado con el viaje hacia nosotros mismos. Ahora en este silencio puedo gritarme a mí mismo y escucharme para centrarme desde mi interior. Ahora las respuestas de ir a Q’ero de la mano con nuestros pampamisayoc son más que elocuentes, son importantes para poner a prueba nuestra humildad, nuestra cordura, nuestros desapegos, hoy es el momento de la verdadera autenticidad. La vida en la verdadera comunidad se ha dado inicio.

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Comenzamos con nuestras plegarias, nuestros despachos de iniciación, con los karpays del pampamisayoc, con el trabajo de las mesas y el encuentro con los apus en persona. Llegan nuestras purificaciones en agua diamantina muy fría, una de las pruebas de iniciación más importantes. Luego le suceden otras meditaciones en soledad entre las montañas sagradas, pruebas y más pruebas. Algunos dicen hasta este momento “con todo lo que hemos pasado… las pruebas cogen sentido propio”.

Don Martín, es nuestro principal sacerdote, es un tipo extraordinario, de ojos transparentes y mirada sabia. El nos indica en lo alto de la montaña los nombres de cada Apu y nos explica su significado. Luego lo vemos tocar la flauta y danzar con unos pasos que perecen estremecer la tierra. Los pasos de sus danza forman una yanantin y desde la derecha hace el llamado masculino y desde la izquierda al femenino para dar armonía. Solo hay que verlo danzar y comprender que no es difícil contagiarse de su peculiar ritmo. Ahora todos danzamos a la madre tierra, con los cantos de Doña Lucía y las llamas que acogen nuestra celebración a la Pachamama.

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Ahora solo queda agradecer, solo queda sonreir y compartir con los niños de la comunidad. Y el camino se hizo al andar, una vez más en frente de nuestros ojos se abre la puerta de la tradición y salen los apus a nuestro encuentro y nos dicen “buen trabajo”, “diste este paso y lo lograste”, “regresa y comparte lo que viste”, etc.

Gracias Don Martín, gracias Don Lorenzo, gracias Doña Lucía, gracias a nuestras familias Q’ero, a los niños que nos acompañaron, a los arrieros, a nuestro jovial cocinero, a las familias que nos hospedaron, a las llamitas, mulas y caballos que nos ayudaron, a los perros guardianes, a los apus que salieron a nuestro paso, a nuestro atento chofer, al grupo invitado y a todos quienes hicieron posible este viaje al corazón de la madre tierra andina. Sulpayki.

Fuente: http://www.takiruna.com

Infórmate de nuestro próximo viaje a Q’ero: Link.